Jugar con material desestructurado ¿por qué?

 

Tengo una amiga que dice que los bebés juegan en la escuela con juguetes porqué no tienen otra cosa.

¿Cuántas familias habréis escuchado decir que los niños y niñas no hacen caso a los juguetes y solo quieren los tuppers de la cocina y las cosas que usas cotidianamente los adultos de su alrededor? Pues eso, partimos de la necesidad en la primera infancia de explorar a fondo el mundo que les rodea, profanar los usos y hacer explotar las posibilidades.

Los materiales desestructurados son básicos para favorecer el juego libre y la actividad autónoma que parte de la iniciativa del bebé/niño/a en la protoinfancia, pero ¿qué es exactamente y qué ventajas tiene por encima o distintas a otros materiales en la primera infancia.

EL MATERIAL DESESTRUCTURADO

El material desestructurado (o no estructurado) no es más que aquel que no tiene una finalidad en sí mismo, materiales abiertos con los que aquel o aquella que juega podrá realizar el tipo de actividad que le inspire dicho material, sin un objetivo ni una finalidad en concreto.

Por lo tanto es imposible usar “bien o mal” el material desestructurado.

Veamos unos ejemplos:

Piedras y palos, son materiales desestructurados por excelencia y es fácil recordar nuestros propios juegos infantiles o tantas imágenes que habremos visto de los infinitos usos que se le pueden dar, desde construcciones, herramientas para o juego simbólico. Un palo sirve para construir, para pintar en la tierra o para hacer de espada, puede ser un millón de cosas.

Un puzzle, por contra, solo puede ser resuelto, por lo tanto es un material estructurado con una finalidad en concreto. Sin tener nada en contra de los materiales estructurados, consideramos que durante la etapa que va de los 0 a los 3 años, los materiales desestructurados tienen muchas más ventajas que los materiales con finalidades y objetivos, aunque en este caso, recomiendo siempre que en el caso de ofrecer materiales estructurados se expliquen por sí mismos, no impliquen retos inalcanzables para los infantes y permita que los niños y niñas les den otros usos si es lo que quieren.

Otros materiales que sin ser puramente materiales desestructurados pero que funcionan como enriquecedores del juego y mantienen su condición de materiales abiertos son los coches sencillos, pelotas de distintos materiales y tamaños, muñecos, peluches y otros juguetes tradicionales como los cubos encajables o apilables (teniendo en cuenta que el adulto dispone pero no enseña su uso).

¿QUÉ FAVORECE?

Los materiales desestructurados tienen algunas ventajas que le son intrínsecas por el tipo de actividad que promueven, favorecen y permiten:

  • Se adaptan al momento evolutivo. Al no tener un fin concreto y abrirse a múltiples posibilidades de uso, permite que tanto bebés como niños/as pequeños adapten su uso a su momento evolutivo. Lo único que tenemos que tener en cuenta es que sean manipulables y seguros para el momento de desarrollo.Por ejemplo un pañuelo puede ser ese primer juguete y con el tiempo usarse para meter y sacar, tapar objetos, usar de sábana para una muñeca, de mantel para comer, de pañuelo para el pelo, de pulsera… Y así podríamos ir pensando y enumerando distintos materiales y sus posibilidades a lo largo de la infancia (no solo en el 0-3) 
  • Se adaptan al interés y la actividad autónoma. Se adaptan perfectamente al interés del infante en cada momento. Desde el juego libre entendemos y respetamos que sea el infante el que regule y decida a qué juega, de qué manera y durante cuánto tiempo, por lo que los materiales desestructurados son los compañeros de juego perfectos desde esta perspectiva.
  • Promueven el pensamiento y la autonomía. Los materiales sencillos permiten que sea el niño el que decide su juego y ser la parte activa, la que se enfrenta a nuevos proyectos y nuevos retos (puede regular su actividad), es el bebé y el niño/a el que pone en acción su pensamiento para profundizar en las capacidades físicas y las potencias simbólicas de cada material y de cada juego. Desde los materiales desestructurados es el niño el que va a ser el protagonista de su desarrollo, no el juguete.
  • Responden a la necesidad de juego y actividad. Este tipo de materiales, por su versatilidad, responden a la necesidad de juego que es universal en la infancia, responden a los ritmos internos y no pretenden tanto enseñar algo en concreto que puede ser o no de interés para el bebé/niño/a como responder a su necesidad actual.
  • Están libres de juicio externo y de expectativas poco ajustadas. Al ser materiales con múltiples posibilidades, a los adultos que acompañamos nos es fácil líbranos del juicio sobre si le dan o no un buen uso o generar expectativas sobre si van a resolver o no el objetivo que traen consigo los materiales estructurados por lo general. Los niños/as pueden jugar tranquilamente mientras nosotros aprendemos a conocer sus intereses y el momento de desarrollo en el que están.
  • Están libre de estereotipos. Los materiales desestructurados no pertenecen a ningún género en concreto ni  promueven ningún rol específico, cada infante podrá expresar a través de ellos su sentir en el mundo.

¿QUÉ TENER EN CUENTA?

  • Pertinentes para el momento de desarrollo. Ofrecer materiales que bebés y niños/as puedan manipular de forma accesible, que no supongan retos imposibles ni dificultades frustrantes si remedio. Debemos ajustar las ofertas al momento de desarrollo y para ello nos valdremos de la observación de cada infante como del grupo.
  • Seguridad, higiene y durabilidad. Que sean seguros y durables (que no se rompan fácilmente) para el momento de desarrollo en que lo presentamos. Hay que tener en cuenta especialmente que no contengan piezas pequeñas que puedan ser tragadas o aspiradas y que no contengan materiales tóxicos u objetos punzantes. Los bebés y niños deben poder manipularlos y chuparlos sin peligro. De la misma forma deben ser materiales fáciles de limpiar e ir revisandolos de forma periódica.
  • Sostenibilidad. Valoramos los materiales estén realizados de forma sostenible y/o aprovechar y reciclar los materiales existentes para darles un uso renovado.
  • Ubicados en el contexto cultural. Los bebés y niños/as necesitan conocer el mundo que les rodea, comprenderlo, profanarlo y darle valor, por eso es necesario también poner a disposición objetos cotidianos por los que los niños sienten curiosidad como los manojos de llaves, los cepillos de pelo o de dientes, neceseres, pulseras, sombreros, menaje de cocina… (siguiendo siempre la premisa de ser simples, pertinentes para el momento de desarrollo y versátiles en su uso.)

ALGUNOS EJEMPLOS DE MATERIAL DESESTRUCTURADO

(valoramos que en las propuesta de juego se incluyan materiales tradicionales y/o que pertenezcan al contexto cultural del lugar, los que consideremos materiales simple y abiertos: pelotas, coches, pequeños animales o tuppers de cocina son materiales que pertenecen a nuestro contexto cultural y que están llenos de posibilidades)

  • palos
  • piedras
  • corteza
  • piñas
  • semillas y huesos
  • pechinas y caracolas
  • troncos gruesos
  • calabazas secas
  • cestos de materiales naturales
  • cestas con y sin asas
  • huevo de madera para coser
  • esterilla de rafia
  • cepillos de madera y cerdas naturales
  • cadenas metálicas de distintos grosores
  • coladores de metal y de plástico
  • embudos
  • boles de distintos materiales
  • cucharas de madera
  • mortero de madera
  • anillas de madera y metal
  • tuppers de cocina
  • ganchos y mosquetones de gran tamaño
  • flaneras de metal y de silicona
  • telas y pañuelos
  • sacos de tela
  • pequeños tapetes de ganchillo
  • botes con tapas en distintos formatos
  • tubos de manguera y partes de tubería

OTROS ASPECTOS A TENER EN CUENTA

  • Dejar tiempo para que exploren y los conozcan sin cambiar los materiales continuamente.
  • Presentarlos teniendo en cuenta el orden, la estética y la estabilidad. No sobreestimular.
  • Qué sepan dónde encontrarlos e dónde ir a buscar aquello que proyectan. Que puedan anticipar.
  • Ampliar la cantidad según la edad y el grupo, suficientes pero sin excesos.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Acepto la política de privacidad *