Sin plaza de escuela o cuando la suerte decide.

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Ésta era la escuela que queríamos para nuestra hija, l’Escola dels Encants, una escuela pública como solo hay dos en Barcelona (parece que ahora serán tres). Una escuela como se acostumbra a llamar “viva y activa”. Ya se vaticinaba lo peor y así lo escribí hace unas pocas semanas aquí.

Encants es una escuela en la que podía imaginarme dejando a Greta por las mañanas, sin prisa, me la podía imaginar pasándolo bien, disfrutando, sin perder las ganas de tantas cosas que tiene, siendo acogida en lo que ella es y no en lo que se espera de ella. Era la oportunidad de una escuela en coherencia con lo que nosotros pensamos que es lo mejor para ella.

Ninguna de las demás escuelas públicas del la zona que nos toca cumple estos requisitos ni de lejos. Ahora nos toca pensar qué narices vamos a hacer los próximos 9 años. Para nosotros el homeschooling o el unschooling no son una alternativa. Sentarla y ponerla a hacer fichas (o cualquier cosa que se le parezca) tampoco. Que le digan cómo tiene que aprender, tampoco. No poderla acompañar en su adaptación, tampoco. Y así podría seguir en una lista enorme que ya hice aquí y que podría seguir matizando y ampliando.

Los que crean que los pañales hay que quitarlos antes de los 3, la teta es un vicio, los deberes son necesarios y la disciplina (como forma de sometimiento) es positiva, ahora mismo me la soplan. Los que piensen que si la escuela es pública nos tenemos que conformar con lo que sea, también me la soplan.

Los que crean que es el destino o que “no tenía que ser”, me la soplan aún más. Quiero una escuela, no delegar a una “fuerza superior” algo a lo que el Estado, en el que invierto mis impuestos (y no hace más que collarme), debería dar respuesta. No es un problema económico, es un problema de prioridades políticas, es un problema de paradigma. El que piense otra cosa también me la sopla.

Cualquier escuela por el estilo a Encants (no pública) cuesta al mes unos 400 euros. Lo que son unos 4.400 euros al año (si pagas solo 11 cuotas) y 39.600 euros en 9 años ¿Quién puede pagar eso? Es casi el alquiler de mi casa. Y no quiero hacer cálculos con hermanos.

La alternativa es llevarlos a la escuela que te asignen aunque no te guste nada de nada y dónde te parece que tus hijos van a estar peor que mejor (por no decir alguna burrada que ofenda a media comunidad escolar) ¿Quién quiere eso para sus hijos?

Para sorteo quedaban 7 o 9 plazas (7 para 77). Lo que indica que en esta zona hay mucha familia numerosa, mucha afección y/o enfermedad o muchas familias dispuestas a mentir para que sus hijos entren en la escuela que desean. Sea lo que sea, revienta las posibilidades de los que vamos por la vida con 30 puntos.

Hoy 70 niños se han quedado sin plaza de P3 en la Escola dels Encants (había preincripciones hasta 5º de Primaria). Ni con otra escuela de 2 líneas (50 plazas de p3) da para cubrir la demanda. Tampoco cuento todas las familias que no tenían ni opción a una escuela así por zona y ni siquiera han optado o las que se habrán quedado fuera en Entença o Congrés-Indians.

Mi hija hoy se ha quedado sin plaza. Me siento triste, cabreada, impotente. Siento rabia, frustración, dolor.

Que la educación de tus hijos se decida en un sorteo es una soberana mierda. Es completamente injusto. Son 9 años de escolarización. De los 3 años a los 12. ¿Eso lo tengo que dejar a la suerte? ¿En serio?


 


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