¿Qué implica disfrazarse?

¿Qué implica disfrazarse?

Disfrazarse es transformarse, es ser otra cosa, sentirse y mostrarse distinto, nos confiere una actitud y un estado de ánimo particular.

Disfrazarse puede ser divertido y estimulante cunado el infante lo escoge, como puede ser incómodo, inquietante y/o terrorífico cuando no es deseado. Además, cuando nos disfrazamos, los otros empiezan a tratarnos distinto conforme a nuestro personaje. Cuántas implicaciones, ¿verdad?

Disfrazarse es una vivencia que puede llegar a ser muy intensa y que por eso mismo debería poder ser elegida por el infante y cuidada por los adultos cercanos. Pero cada año, cuando llega carnaval, se siguen repitiendo escenas en las que bebés, niños y niñas se sienten angustiados y/o confusos, ya sea porque se ven forzados a disfrazarse, porque no comprenden lo que sucede a su alrededor cuando los adultos de confianza aparecen «transformados» y con comportamientos extraños que no logran comprender o porque ese lugar seguro que debería ser la escuela (y el hogar) ha dejado de serlo.

En el libro El juego simbólico de Javier Abad y Mª Angeles Ruiz Abad, podemos leer:

El disfraz tiene un sentido de cambio de identidad. Nos disfrazamos para dejar de ser nosotros mismos y convertirnos en otros. Para eso es necesario hacer un ejercicio de descentración (dejar de ser uno mismo para ponerse en el lugar de los demás).

Por eso es importante que los niños se disfracen por voluntad propia, del personaje en que se quieran convertir y en el momento en el que puedan jugar a perder su identidad porque la tengan ya adquirida y sientan deseos de identificarse con otro papel diferente que no es el suyo»

El juego simbólico (2011)

Lo mismo cuando llega el «Rey Carnestoltes» y se pone a dar órdenes»: lunes venís en pijama, martes con un sombrero divertido, miércoles con la cara pintada… ¿Es necesario? ¿Puede haber otra forma de celebrar el carnaval que no implique transformar sus espacios seguros en un lugar y tiempo que no comprenden, que les incomoda o que les hace sentir angustiados?

Tanto a nivel familiar como en la escuela, estamos hablando de edades donde sentirse seguro desde la estabilidad del cotidiano y de las personas que acompañan en el día a día es fundamental y debería ser una prioridad antes que el deseo adulto de hacer participar a bebés, niños y niñas de una festividad que por su misma esencia es disruptiva y se baraja precisamente en el juego de confusión entre la realidad y la fantasía o la cordura y la locura.

Aunque, por otro lado, y entendiendo el valor cultural y social de esta fiesta (y otras), podemos pensar en algunas propuestas que no dejan de lado la transmisión cultural sin necesidad de colocar a bebés, niños y niñas en situaciones que puedan resultar violentas, confusas y/o incomodas:

  • Puede prepararse un rincón, ambiente o espacio con elementos sencillos de disfraz y algunas telas donde puedan experimentar en la medida que cada cual quiera. Este tipo de elementos puede permanecer todo el curso o largo tiempo y apoya el juego simbólico. Hablamos de elementos cotidianos, sencillos y que puedan usarse de forma autónoma, libre y segura.
  • Los cuentos y canciones tradicionales de carnaval puden entrar a formar parte de la escuela (y no hablo de que nos las tengamos que aprender cuentos, bailes y canciones o que se establezcan como «actividad», me refiero más a la naturalidad de lo que surge en una escuela que se muestra abierta y permeable al entorno).
  • En la medida de cada edad se puede ir hablando del tema, ya sea de forma individual, en pequeño grupo (o en gran grupo para los últimos cursos de infantil o la primaria, otro melón).
  • En casa y en familia se puede abordar en la misma línea y en el caso de que decidan disfrazarse tened en cuenta que en el último momento pueden cambiar de opinión, o querer quitarse el disfraz, y que esa decisión debe ser respetada por ser algo que toca lo más íntimo en la construcción de su personalidad y la imagen de sí mismo/a.

Disfrutemos de un CARNAVAL RESPETADO donde todas y todos podamos sentirnos cómodos y cuidados.

Os dejo unos enlaces con publicaciones sobre el tema que valen la pena leer:

https://www.instagram.com/p/CZzVqE9qedJ/?igsh=YTRrZXJtajFwMGI=

https://www.instagram.com/p/CocKDZdqIjU/?igsh=NGo0NG5nd3g1MXkyn

https://www.instagram.com/p/Col5SKBN-uM/?igsh=MTVtZnJsd3czdGVoNg==

https://www.instagram.com/p/ComkRR2NEYn/?igsh=aWk5ZjV6MWI0YTY4

Romina Perez Toldi
Pedagoga especializada en primera infancia 0–3. Profesora asociada en la UB y doctoranda. Trabajo con escuelas, profesionales y familias, y observo, reflexiono e investigo sobre infancia y mediación adulta.

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