Lactancia, tetas y pornografía

wp-1465845292524.jpeg

Desde que nació mi hija hace poco más de 3 años mi imagen se ha transformado completamente, ahora soy una mujer que da el pecho, muchas veces al día, en público y en privado.

Difícilmente, nadie que me haya conocido estos últimos 3 años no va a tener una imagen de mí con la teta fuera. A las mujeres que damos el pecho a demanda y durante mucho tiempo (no solo a recién nacidos) no pasa esto, que todo el mundo nos ve las tetas.

Desde hace 3 años, como a otras tantas mujeres, me ha tocado hacer caso omiso a todas esas miradas, voces, palabras y gestos que asocian dar el pecho en público como algo pornográfico, obsceno y/o feo (por no decir otras barbaridades). Como si nos sacásemos las tetas por provocar, por llamar la atención y hasta por molestar. Como si en ningún caso hubiese un niño o una niña reclamando esa teta y prendidos de ella. Me tengo que enfrentar a diario con miradas extrañas, sobretodo a medida que mi hija ha ido creciendo (como lo hago por provocar).

He asistido al cierre y censura de páginas y fotos en redes sociales por mostrar imágenes de lactancia. ¡Alguien lo había denunciado! ¡Tetas! ¡Pornografía! Nadie debe ver como se alimenta a un niño, como si fuese algo feo, malo, reprobable y que solo puede hacerse en privado.

Hará como un año colgué en Instagram la foto de la izquierda que encabeza este escrito (la de la derecha fue un trabajo para un posgrado en FLACSO), una foto amamantando a mi hija. Una de las etiquetas que había añadido era “normalizingbrestfeeding” y como respuesta recibo, de un desconocido, “sexy tits”. Primero pensé en borrar la foto (ya que era la única forma de borrar el comentario) pero luego lo pensé mejor y me dije que no, que no me daba la gana. Alguien escribió lo que mucha gente no se atreve a decirte en la calle.

La última persona que me ha dicho a mi y a todas las madres lactantes, que damos el pecho por afán de protagonismo y exhibicionismo (tal cuál) ha sido la escritora Carmen Posadas en un articulo de opinión en el que nos deja a la altura del betún y hasta llega a relacionar algunas formas de maternidad elegidas libre y conscientemente, con una mayor exposición a la violencia de género (ya decía Platón que la opinión no es conocimiento y podía llegar a ser un peligro).

Suerte tenemos de mujeres como Carmen Posadas que nos recuerdan que no somos mujeres «liberadas» y que nos queda mucho camino por recorrer. Tiene toda la razón, a ver cuando nos «liberamos» de tanta tontería.

Voy a empezar con algo muy simple: Doy el pecho, no te enseño las tetas.

Romina Perez Toldi
Pedagoga especializada en primera infancia 0–3. Profesora asociada en la UB y doctoranda. Trabajo con escuelas, profesionales y familias, y observo, reflexiono e investigo sobre infancia y mediación adulta.

20€

¿Quién recoge aquí?

Curso, Online

Una mirada al aprendizaje del orden y el cuidado de los materiales y los espacios durante los primeros años de vida, y al papel de la persona adulta en un proceso que apenas comienza y que continuará durante toda la infancia.

Inicio: 12/11/2026

Duración: 1h30'

+

20€

Límites y relación con la comida en familia

Curso

Un abordaje global y comprensivo del momento de la comida como espacio de cuidado, vínculo y convivencia familiar, para acompañar de forma pertinente la relación de niños y niñas con la alimentación

Inicio: Acceso inmediato

Duración: 2h

+

95€

El juego libre y autónomo.

Curso

Una formación para comprender el juego y crear entornos que favorezcan la iniciativa y la actividad autónoma durante la primera infancia.

Inicio: Acceso inmediato

Duración: 40h

+

Continúa leyendo

Acompañar el inicio de la escuela desde la familia

La escuela abre un sinfín de posibilidades de aprendizaje y encuentro, pero también es normal que nos preocupe: ¿estará bien? ¿se quedará a gusto? ¿podrá confiar en las personas educadoras? ¿me echará mucho de menos? ¿lo tratarán con respeto?

Leer

La calidad de los cuidados para un juego de calidad

Cuando hablo de cuidaos de calidad hablo de una relación infante-adulto que no se basa en la tensión ni en la pugna constante. Hablamos de rutinas y cuidados donde se disfruta de estar juntos, ese es el verdadero tiempo de calidad, si es que hay alguno.

Leer