¿Miedo a caminar?

Tiene miedo a caminar, hay que ayudarlo a que pierda el miedo a caminar, no caminará hasta que pierda el miedo… 

¿Pero de dónde hemos sacado que los infantes tienen miedo a caminar? Lo niños y niñas no tienen miedo a caminar, simplemente caminan cuando están maduros, se sienten capaces y tienes ganas y voluntad de hacerlo. Además esto sucede de forma autoinducida y autoregulada, el infante decide cuándo y cómo.

Los niños y niñas tienen miedo de caminar cuando es el adulto el que toma la decisión por ellos y ellas, cuando los coge de la mano para dar esos primeros pasos para los que no están preparados o los conducen de mil maneras a correpasillos y aparejos que no dominan ni responden a su momento de desarrollo.

Los infantes que disfrutan del movimiento libre se muestran prudentes y conscientes de sus posibilidades, procuran no tomar riesgos que no puedan asumir y aunque es cierto que a veces se encallen en alguna situación de forma puntual, no tienen miedo de caminar ni son vagos para gatear, que también se dice.

El niño o niña sobre el que decimos que tiene miedo (o es vago), simplemente es que no está caminando cuando el adulto a decidido que debería hacerlo, o lo ha llevado tanto de la mano y le ha hecho todo durante tanto tiempo (como irlo colocando en distintas posiciones o enseñarle a jugar) que el infante ha perdido la seguridad en sí mismo, ya no conoce sus posibilidades reales y por lo tanto, no se atreve a asumir ningún reto sin la intervención directa del adulto.

Ahí reside el miedo, lo ha colocado el adulto.

Dejemos a los niños y niñas caminar cuando deseen hacerlo, cuando ellos decidan, cuando estén preparados y en la forma en la que necesiten realizar este proceso tan importante en su desarrollo. 

El miedo no lo tienen ellos, lo tenemos nosotros de que no hagan cada cosa cuando se supone que deberían hacerla. 

Hace falta un profundo cambio de mirada.


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Romina Perez Toldi
Pedagoga especializada en primera infancia 0–3. Profesora asociada en la UB y doctoranda. Trabajo con escuelas, profesionales y familias, y observo, reflexiono e investigo sobre infancia y mediación adulta.

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