Kibi Baby Carrier (mochila evolutiva) en el Port de Barcelona

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La Kibi Baby Carrier es una mochila evolutiva, ajustable en anchura y altura y recomendada de los 4 o 5 meses hasta los 3 años o más.

Esta estupenda mochila nos llegó a casa gracias a Tereza de Bebelisto, que la puso a viajar para que la pudiésemos probar unas cuantas familias. Es una mochila ideada y fabricada en la República Checa y tiene un montón de detallitos interesantes que quiero contaros.

La Kibi la probé nada más salir de correos, allí mismo abrí la caja y subí a Greta, ya sabía que iba a recogerla y tenía que hacer unas compras, así que no llevé ningún otro portabebés con la idea de poner a prueba la Kibi esa misma mañana. Me sorprendió la facilidad de uso siendo evolutiva. Tiene unos ajustes muy intuitivos.

wpid-picsart_1445856193042.jpgYa me gustó esa mañana de paseo, pero quise hacerle una prueba más intensiva y hacía días que Greta nos pedía ir a ver barcos. Ocasión idónea para ir al puerto de Barcelona a dar un paseo y ver qué encontrábamos. Partimos de la zona del Moll de la Fusta y el Maremagnum, pero aunque en la foto se vea agua tranquila está atestado de gente y nos agobiamos, así que continuamos hasta la zona del puerto donde atracan los cruceros y barcos grandes. Bien grandes.

La zona es realmente extraña, esos lugares de paso, medio desolados y casi atrapados en el tiempo, lugares a los que  normalmente nadie desea ir. La estructura del teleférico es casi como ir a ver una Torre Eiffel en miniatura (me perdonen los parisinos). Parece que es otra de esas grandes construcciones que se hicieron en Barcelona para la Exposición Universal de 1929 y es obra de Carles Buïgas, el mismo arquitecto de la Font Magica de Montjuic. Recuerdo que mi abuelo me había subido de bien pequeña, eso y a las famosas Golondrinas (barcos de paseo), pero a mi lo de estar colgada de tan alto, ahora mismo, no me apetece nada.

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wpid-picsart_1445856251862.jpgA nosotros nos encantan este tipo de espacios extraños y extrañados, nos dimos un buen paseo y la Kibi aguantó a la perfección. A Greta la noté especialmente cómoda, el hecho de que el panel sea regulable en altura y pueda ir con los brazos por fuera le encanta (a ella y a la mayoría de niños mayorcitos).

También es importante apuntar que cuando estuvo la Kibi en casa era verano, hacía calor y en comparación con otras mochilas la Kibi resulta bastante fresca. No tiene unos acolchados gruesos y el panel no cubre excesivamente al niño/a. Lo de regular la altura del panel que comentaba también ayuda.

La Kibi Baby Carrier ajusta en muchos puntos, por lo que se consigue que el peso quede bien ajustado al cuerpo y bien repartido. También abarca un amplio espectro de edad, de los 4 o 5 meses hasta más allá de los 3 años, lo que es loable para una mochila de uso tan sencillo.

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Los grandes barcos los encontramos y no sé quién estaba más alucinada, si mi hija o yo. Fue un paseo memorable que cualquier día repetimos.

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wpid-picsart_1445856889910.jpgLa kibi además es muy sencilla de plegar mediante unas tiras y ocupa bastante poco, se puede dejar puesta como si fuese una riñonera o una pequeña bandolera y así no ir arrastrándola cómo pasa con otras mochilas. Para dar el pecho también es muy cómoda, es suficiente con soltar un poco los tirantes (aunque no tengo foto).

Al par de días, nos la llevamos a las fiestas de Gràcia y Greta se pudo dar una buena siesta. En este caso la llevaba su padre, que aún siendo de una complexión muy distinta a la mía, mide casi 1.90, no le quedan cortos los tirantes y también siente el peso bien equilibrado. A Iván también le gustan todos esos detallitos de la Kibi, dice que parece una mochila de paracaidista 😉

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Otra de las cosas que me gustan de esta mochila (que no son pocas) es lo bien que recoge el cuerpo de Greta y la óptima postura que puede verse. Mi hija tiene en las fotos unos 27 meses y aún se puede ampliar el puente con un snap más.

Insisto en que es una mochila con un uso muy sencillo e intuitivo (uno de sus puntos fuertes) que paso ahora a describir de forma más detallada.

Medidas con el panel reducido al máximo:

  • Ancho 21 cm aprox.
  • Alto 28 cm aprox.

Medidas con el panel extendido al máximo:

  • Ancho 50 cm aprox.
  • Alto 50 cm aprox.

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Aquí puede verse la mochila completamente desplegada, cómo puede apreciarse en la foto, tiene un sistema de snaps para ampliar y reducir el puente, más un pequeño cordón que también acaba de reducir dicho puente para los bebés más pequeños y que hace que quede un poco forma de «bolsita» cómo puede verse ahora en la foto de abajo.

puente reducido al máximo
Puente reducido al máximo.

En la fotografía superior puede apreciarse como en esta parte central el cinturón no es de una sola pieza para permitir que el puente se reduzca al máximo, hace un poco de bulto pero no lo noté incómodo en el uso.

También para los bébes más pequeños puede reducirse el panel en la parte media mediante unas correa y en la parte más alta se puede ver cómo el panel puede subir y bajar con un sistema de acordeón, lo que es muy cómodo tanto para cubrir la cabeza de los bebés si se sube o cubrir la espalda de los toddlers o por el contrario, dejar los brazos libres.

correas de ajuste a medio panel
Correas de ajuste a medio panel y cierres de seguridad que pueden abrirse y cerrarse con una sola mano.

Para subir y bajar el panel, la Kibi Baby Carrier dispone de unos mosquetones y de multitud de puntos de ajuste en la parte trasera de los tirantes, de manera que puedas fijarla a la altura deseada.

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A su vez, esta mochila, dispone de una capucha muy fácil de colocar porteando a la espalda, cosa que es de agradecer y que no todas la mochilas tienen en cuenta. Permite cruzar lo tirantes a la espalda. Tiene unos acabados de calidad y parece resistente.

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Aquí foto con el muñeco de demostración, al que se le supone una talla de 3 meses, aunque ya sabemos que estas cosas son muy variables. El muñeco viene a gastar ropa de la talla 62 y mide unos 52cm, para que os hagáis una idea. Y aunque he podido constatar que recoge muy bien el cuerpo del muñeco, para un bebé real lo recomendaría a partir de los 4 o 5 meses, sin ser necesario que ya se siente por sí mismo pero quizá sí que haya empezado a darse la vuelta.

Sorprendentemente la publicidad de Kibi, que se anuncia de los 4 meses a los 3 años está muy ajustada a la realidad y casi que se han quedado cortos en cuanto a los 3 años. Habría que ver cada caso en concreto, pero es fácil que muchos niños/as le puedan dar uso más allá de estos 3 años. He visto fotos con niños de 4 años que siguen manteniendo una posición óptima.

wpid-picsart_1444604642506.jpgLo cierto que la Kibi Baby Carrier nos gustó tanto y nos pareció una mochila tan «apañada» que nos pedimos una para seguir dándonos el gusto y poder mostrarla en asesorías.

Lo único que echo en falta de la Kibi es un poco más de acolchado en los hombros. Fuera de eso me parece una mochila altamente recomendable y con una vida larguísima, además de que la relación calidad precio es inmejorable.

La que Kibi viajera era en raya negras y grises, fácilmente combinable y perfecta para familias que buscan diseños más unisex o un tanto más masculinos. La nuestra es la Kibi Pumkin, de un bonito color calabaza muy sutilmente tornasolado.

Creo que no me dejo nada. En resumen, es una mochila evolutiva que abarca un amplio espectro de edad, de fácil e intuitivo uso y con un montón de detallitos para adaptarla a las diferentes necesidades del momento y la edad.

Nosotros esperamos disfrutarla por mucho tiempo.

Si queréis probarla en directo o tenéis dudas, podéis escribirme a tetaaporter@gmail.com


 

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Romina Perez Toldi
Pedagoga especializada en primera infancia 0–3. Profesora asociada en la UB y doctoranda. Trabajo con escuelas, profesionales y familias, y observo, reflexiono e investigo sobre infancia y mediación adulta.

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